PROYECTOS SOCIALES “VOLUNTARIOS CAM” EN HAITÍ
Marzo a julio 2010
Estimados compañeros Voluntarios:
Me pongo en contacto con vosotros para haceros un resumen de los Proyectos Sociales que he estado coordinando en República Dominicana-Haití. Gracias a las aportaciones de los empleados a traves de la Asociación de Voluntarios CAM y del apoyo de la Caja, hemos podido gestionar junto con las ONG´s Progressio por un lado, y Amurt-El por otro, los proyectos que a continuación os detallamos.
1) ONG Progressio:
El pasado día 12 de abril y 7 de mayo de 2010 tuve la oportunidad de hacer entrega a la ONG Progressio en nombre de nuestra Asociación de Voluntarios CAM, de 2 cheques de 47.950 USD cada uno (total 95.900 USD) destinados a dotar de infraestructuras y kits de alimentos a la población de Haití situada en Fond Parisien (archivo adjunto: foto1_Entrega cheque a Progressio), según el convenio que se firmó con ellos (archivo adjunto: Convenio Progressio-CAM).
Antes de comentar y trasladaros la información contenida en los informes que me han ido llegando de esta ONG en relación al proyecto social financiado por Voluntarios CAM, me gustaría haceros unas reflexiones personales sobre el mismo.
Vivencias sobre el terreno:
El pasado 20 de julio tuve la oportunidad de acompañar a Gloria Doñate, coordinara de Proyectos de Progressio en Dominicana, hasta Fond Parisien (primera localidad de Haití una vez que se pasa la frontera de Jimaní, ultima localidad dominicana en ese punto fronterizo), junto con algunos de los voluntarios de la organización. Salimos muy temprano (4:30am) desde Santo Domingo, y pasadas 4 horas llegamos hasta Jimaní.
Pude comprobar el caos reinante en la frontera, con camiones parados a un lado y al otro de la carretera, al parecer durante muchos días, en una carretera de tierra, inundada, a la que tuvieron que echar días atrás arena, para que pudiera ser más o menos transitable (archivos adjuntos: foto2_cruce frontera Jimaní; foto 3_Cruce frontera Jimaní; foto4_Cruce frontera Jimaní).
Según me comentaban, cada día los requisitos para cruzar, ya se pertenezca a una organización de ayuda humanitaria o no, son más complicados, con trámites administrativos aleatorios
dependiendo del personal que esté en ese momento trabajando. Y además, varían mucho de un paso fronterizo a otro, siendo por el que cruzamos el que mayores requisitos presenta en estos momentos, por ser el más cercano a Puerto Príncipe. Por ejemplo, desde hacía unos días no dejaban pasar ni a coches de alquiler ni a coches con los cristales tintados (nosotros tuvimos que bajar todas las ventanillas para que no vieran los cristales tintados y poder cruzarla, ya que en Dominicana es habitual llevar los cristales de atrás tintados). Además, solo tuvimos que sacar un permiso especial para el coche, por el que pagamos 300 pesos (unos 6 euros) al funcionario de turno para que fuera todo más rápido y no nos pusieran impedimentos. Ni siquiera comprobaron nuestros pasaportes porque nos identificamos como Diplomáticos y miembros de ONG´s. Otros días, al parecer, a todos los pasajeros los hacen bajar del coche y realizar toda una serie de papeleos. Y a esto se une que muchas personas están por la zona “buscándosela”, sin identificación, habiéndose dado casos de robo de pasaportes.
Todo esto da una idea del caos en el que vive, ya desde sus fronteras, un país extremadamente pobre como Haití, y ayuda a comprender las dificultades que soportan cada día las organizaciones humanitarias para poder hacer llegar la ayuda a la gente que lo necesita. Se entiende ahora un poco mejor, viviéndolo sobre el terreno, las modificaciones al proyecto inicial que nos han ido planteando desde Progressio en los últimos días, y es que la situación en Haití, y especialmente en la frontera, dista mucho de estar organizada.

Una vez dentro del país, llegamos a la comunidad que se ha visto beneficiada por el proyecto social de Voluntarios CAM, un asentamiento en las afueras de Fond Parisien, sin luz eléctrica ni agua corriente, y me encuentro a cientos de personas en la calle, que viven en pésimas condiciones, y un mercado local donde se intercambian productos de primera necesidad todos los días (archivos adjuntos: foto5_mercado local; foto6_mercado local), sobre todo comida, y todo girando en torno a lo que llaman Centro Polivalente (archivos adjuntos: foto7_centro polivalente; foto8_centro polivalente; foto9_centro polivalente), a cuya rehabilitación está contribuyendo en parte los fondos donados por Voluntarios CAM, y la casa que sirve de vivienda a las 4 Hermanas Carmelitas que son las que gestionan y distribuyen toda la ayuda que reciben como contraparte de las ONG´s (todos los datos técnicos, beneficiarios, etc.… serán dados por Progressio en el informe final, que ya está siendo elaborado. Yo estoy dando una visión más personal y cercana, para intentar ser los “ojos” de los Voluntarios CAM).

En cuanto al centro polivalente, quizás por las fotos pueda parecer que es un edificio en ruinas, y a los ojos “occidentales” no pueda servir para nada, pero la felicidad con la que lo están rehabilitando y las expectativas que las Hermanas y la propia comunidad tienen puestas en él, seguro que aun no recibiendo más ayudas, al final quedará en óptimas condiciones. Nos comentaban que unos días antes, decenas de voluntarios estuvieron ayudando, hasta las 9 de la noche, a los trabajadores en sus tareas para poder terminar una parte del edificio.
Justo a mi llegada, y en un terreno adyacente a la vivienda de las Hermanas, se desarrollaba un campamento de juegos que contó con la presencia de 60 niños de la zona (archivos adjuntos: foto10_campamento niños; foto11_campamento niños; foto12_campamento niños; foto13_campamento niños), y las mesas y las sillas que estaban utilizando son parte de las financiadas por nosotros. Además, esa semana, 4 jóvenes voluntarios españoles (de Jaén, Zaragoza y Valladolid) se encontraban con las Hermanas haciendo obra social en sus vacaciones. Tuve la oportunidad de charlar con ellos y después de 3 semanas en Dominicana haciendo lo mismo, estaban encantados de poder estar ayudando en Haití (archivo adjunto: foto14_voluntaria española)
Después de visitar el centro polivalente, y de que la Hermana Nuria nos explicase que las obras van a buen ritmo, y que pretenden utilizar el centro para que sea escuela y capilla, así como centro de formación para adultos, nos sentamos en torno a una mesa de una modestísima casa de las
Hermanas Carmelitas, y la responsable de Progressio hace la evaluación final del proyecto financiado por Voluntarios CAM, mostrando las Hermanas su alegría y su satisfacción por lo bien que se había desarrollado el mismo, por el gran número de personas beneficiadas, el contenido de los kits alimenticios y por las mesas y las sillas adquiridas, y sobre todo destacaron el espíritu de voluntariado que se había creado alrededor, desconocido hasta la fecha, con muchos jóvenes locales que habían ayudado desinteresadamente a la hora de repartir los kits y realizar otras tareas de ayuda necesarias.
Además, después de explicarles que los fondos no venían de una institución como tal, sino de una Asociación de empleados de esa institución, todavía mostraron más satisfacción, dándonos las gracias por tal iniciativa (hice vídeos de las entrevistas, pero por su “peso” no los puedo adjuntar, por lo que os los enviaré por valija en un CD).
Según comentaron, los kits entregados por Progressio contenían alimentos (sobre todo arroz,
verduras y arenque), que forman parte de la dieta diaria de los haitianos, y tuvieron muy buena acogida. Además, al haber sido voluntarios locales los que había ayudado a su reparto, que conocían a toda la comunidad, habían evitado en gran medida la entrega de estos kits a personas que después pudieran venderlos para sacar provecho económico. Es más, habían ido unos días antes casa por casa entregando a las familias, dependiendo del número de miembros, unos tickets que después sería cambiados por los kits (archivo adjunto: foto15_entrega kits; foto16_entrega kits; foto17_entrega kits; foto18_entrega kits; foto19_entrega kits)
Lo que si nos comentan que habían permitido, y que se dio en algunos casos, era el intercambio de alguno de los elementos del kit por otros productos de primera necesidad, como por ejemplo el intercambio de arenque o arroz por jabón, o situaciones similares. Y es que en situaciones de extrema necesidad se utiliza mucho el intercambio más que la compraventa.
Hay que destacar que la mayoría de los integrantes de la comunidad beneficiada son desplazados de las zonas afectadas por el terremoto, sobre todo de Puerto Príncipe y alrededores (dista unos 60 kms de Fond Parisien, donde nos encontrábamos). Y el factor común eran familias que habían perdido a parte de sus miembros en el terremoto.
Nos contaron historias de cómo niños solos caminaban por la ciudad, y eran rescatados por
familias que huían del caos, y adoptados como hijos por las mismas. Ahí mismo en Fond Parisien, varios de los niños que nos encontramos en el campamento que antes mencioné, fueron encontrados solos en la calle, sin poder encontrar a sus familias, y fueron entregados por las Hermanas en adopción a familias locales. Uno de ellos (archivo adjunto: foto20_niño 5 años), con tan solo cinco años y con cuerpo de 3 totalmente desnutrido, fue encontrado en una casa, arrinconado en una habitación, porque sus supuestos padres no podía cuidar de él, y ahora está con otra familia.
En ese campamento, a los niños se les daba de desayunar y de comer, y eso es lo que se pretende hacer en el centro polivalente, una vez pueda utilizarse como escuela. Hay que tener en cuenta que en Fond Parisien, con unos 35.000 habitantes censados, solo hay un colegio público y está colapsado, y el resto son privados, por lo que muchos niños están ahora sin educación básica.
Y como nos comentaban las Hermanas, no solo los pequeños, sino también los más grandes (14-20 años), muchos están sin hacer nada, en las calles, porque no tienen ninguna formación para ganarse la vida. Y muchos de ellos eran estudiantes en Puerto Príncipe, y tuvieron que huir de la ciudad después del terremoto.
De ahí que el principal objetivo de las Hermanas sea en estos momentos la ayuda de primera necesidad, pero sobre todo la Educación, tanto a nivel básico como de capacitación profesional. Se estima que en Haití se necesite mucha mano de obra profesional cualificada, como fontaneros, electricistas, pintores, etc., para todo el proceso de reconstrucción que se avecina, por lo que el futuro del país está en manos de los jóvenes, nos comentaban.
Después de la evaluación, los voluntarios de Progressio me llevaron a otra comunidad cercana
que también se vio beneficiada por nuestro proyecto, donde pudimos conversar con una madre de 5 hijos (que había llegado ahí desde Puerto Príncipe después del terremoto, donde había perdido a su marido). Ahora convivía con el dueño de la casa con todos sus hijos (archivo adjunto: foto21_mujer con familia: foto22_casa familia). A la pregunta de qué necesidades tenían, nos sorprende su respuesta: “una casa para mi familia, y que mis hijos puedan ir a la escuela”. No nombró como primera necesidad la comida. Según me comentaron después las hermanas, es una característica común en la sociedad haitiana, el que prefieran una educación para sus hijos, que un plato de comida diario. De hecho, esta mujer nos comentó que no comían bien desde el domingo al medio día, y era martes por la tarde.
Acto seguido fuimos a ver un campamento de la UNHCR (The UN Refugee Agency), donde cientos o miles de haitianos desplazados de Puerto Príncipe viven en tiendas de campaña donadas y gestionas por esta Organización (archivos adjuntos: foto23_campo refugiados UNHCR; foto24_campo refugiados UNHCR), y en unos terrenos cedidos altruistamente por un haitiano-americano. Precisamente Progressio va a desarrollar un proyecto
con ellos para construir casas de madera para que puedan vivir en unas mejores condiciones, hasta que el proceso de reconstrucción del país empiece realmente.
Desde mi punto de vista creo que, mediante el proyecto social financiado por Voluntarios CAM a través de Progressio y de las Hermanas Carmelitas, se han conseguido los objetivos inicialmente propuestos de dedicar gran parte de los fondos donados a paliar de forma urgente el hambre de una población y de un país en estado de emergencia, de una población que en muchos casos lo ha perdido todo, y de dotarles de una pequeña infraestructura (sillas, mesas y rehabilitación de un edificio que estaba en ruinas) que se hace necesaria para llevar una vida lo más digna posible, y donde toda pequeña ayuda es más que bien recibida.
A modo de anécdota, nos comentaban que los kits de higiene donados por otra organización, venían dentro de unas cajas grandes de plástico con tapa, y que casi eran más solicitadas las cajas que su contenido, ya que el poder tener algo para meter las pocas pertenencias que les quedaban, era muy importante para las mujeres, ya que les daba cierta intimidad dentro de las casas que comparten a diario con otras familias.
Bien es verdad que, como decía la Hermana Nuria, el estado de emergencia ha pasado, de lo que se trata ahora es de dotar al país de las infraestructuras, la educación, y las condiciones mínimas
de vida para que los propios haitianos saquen poco a poco al país adelante, y que se mantenga el orden necesario para que sea un camino de ida, y no de vuelta. Y en estos momentos sin la ayuda internacional esto sería imposible.
Espero haber dado con estas explicaciones una visión más cercana de lo que se ha podido conseguir con este proyecto, que se verán de una forma más técnica en el informe de evaluación que nos entregue la asociación, con todo el material audiovisual que han elaborado de la entrega de los kits, a mediados de agosto, según me han comentado (archivo adjunto: foto25_visita evaluación proyecto)
Informe elaborado a partir de la información facilitada por la ONG Progressio:
Durante el mes de abril, la ONG Progressio, gracias a los fondos donados por Voluntarios CAM, procedió a la compra de los kits de alimentos previstos, compuestos de arroz, aceite vegetal, habichuelas y arenque, principalmente; y de los artículos no alimentarios, como fueron mesas, sillas y sábanas.
Aunque en el proyecto original firmado los artículos no alimentarios iban a ser camas, colchonetas y tiendas de campaña, estos artículos fueron desaconsejados por el Grupo Humanitario (Naciones Unidas, Oxfam, Action Aid, etc.) así como por los beneficiarios por no ser adecuados a la época de lluvias.
Igualmente en abril Progressio coordinó con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) que transportara la carga desde el almacén del proveedor en Santo Domingo hasta el centro polivalente de las Hermanas Carmelitas en Fond Parisien (localidad Haitiana cercana a la frontera con Dominicana). El PMA recogió los artículos en abril y los transportó a la frontera, pero allí estuvieron esperando más de 17 días por los problemas fronterizos (hay que entender que al principio de la acción humanitaria los paso fronterizos se abrieron completamente y no había necesidad de presentar documentación de ningún tipo. En mayo esto cambio, por concluir el periodo de emergencia según ambos estados, y porque en Haití se habían restablecidos los mercados. Esto, según nos dice la ONG Progressio, es un hecho dudoso porque no se encuentra de todo, ni en grandes cantidades en Puerto Príncipe, y los precios son mucho más altos que en Dominicana). Además de que el cruce por Jimaní (última localidad dominicana antes de la frontera) es extremadamente estrecho y está abarrotado de camiones con ayuda, lo que también perjudico la entrega de los kits.
Los kits de comida llegaron el 10 de mayo finalmente a Fond Parisien, y durante 5 semanas las Hermanas junto con los voluntarios estuvieron distribuyendo varias veces por semana a más de 500 familias de desplazados, así como a la población local. Los kits se guardaron durante ese periodo en el centro polivalente que CAM junto con TROCAIRE y la OIM ayudo a rehabilitar (archivo adjunto: foto16_distribución kits1; foto17: distribución kits2).
Desde allí se distribuía a los beneficiarios, quienes ya habían sido convocados por los voluntarios, y les habían entregado semanas anteriores los tickets que les identificaban como desplazados y beneficiarios de la acción. La última distribución fue filmada con la cámara comprada con los fondos de CAM, y el video estará disponible en breve.
En relación a los kits no alimentarios (mesas y sillas), estos ya estaban en el almacén del PMA en Santo Domingo desde abril, pero en mayo Progressio fue informado que debían hacerse cargo del
transporte porque el PMA terminaba con esa prestación. Transportaron los kits hasta Jimaní y allí estuvieron esperando más de un mes en la frontera, una vez más por problemas de atasco y de falta de documentación. Como no se solucionaba, los costes subían (almacenar, pagar a los choferes etc.), por lo que se decidió distribuir en Jimaní (en la frontera Dominicana) los kits durante los días de mercado (lunes y jueves), cuando no es necesario visado. Los voluntarios, las Hermanas y el cooperante de Progressio, una vez más, organizaron a los beneficiarios y el lunes 5 y jueves 8 de julio se distribuyeron los 500 kits con éxito. La población se las arregló como pudo para ir hasta la frontera (unos 17kms), unos caminando, otros con motoconchos (taxi-moto) y otros medios, como se puede ver en el informe “Distribución mesas y sillas en Jimaní” (archivo adjunto).
Lo único que faltaría por terminar del proyecto es la rehabilitación del centro polivalente, que estará listo a finales del mes de septiembre. Con los fondos de CAM, TROCAIRE y OIM se instalaron puertas y ventanas pero no se pudo rehabilitar por completo (alisar los suelos por ejemplo) ya que los kits de comida se encontraban allí hasta hace muy poco. Las Hermanas utilizarán dicho centro para dar cursos de alfabetización dirigidos a la comunidad y talleres para mujeres, así como de escuela pública para los niños de la zona y centro de formación profesional.
La ONG Progressio, a través de su coordinara de Proyectos en Dominicana, la española Gloria Doñate, me transmite que no puede ocultar que en el día a día les han surgido muchos inconvenientes para poder distribuir con la agilidad que hubieran querido la ayuda prevista (se adjuntan “informes de prensa y reunión mantenida al respecto con otras agencias y ONG´s”)
Pero Gloria añade que “a pesar de las dificultades, tened la seguridad de que gracias a vuestra ayuda muchas familias desplazadas han podido sobrevivir en un Haití paralizado”.
2) AMURT-EL
También, entre las responsabilidades asignadas, estaba la adquisición de una camioneta para la Asociación Amurt-El, la cual está al cargo de un pequeño orfanato-escuela en la frontera con Dominicana por la parte sur del país, cruzando la frontera por Pedernales, que les facilitara el reparto de comida y posterior uso en el centro de educativo. Esta asociación fue contactada a través de la ONG canaria Maye, por la iniciativa de nuestra compañera Margaret Cabrera, de la oficina 5753-Internacional Los Cristianos (Tenerife).
Después de buscar una furgoneta de segunda mano que se asimilase a lo que la ONG necesitaba, no encontramos nada adecuado en el mercado (camionetas muy viejas o demasiado machacadas por el uso, pero encontramos algo más pequeño y nuevo, y decidimos comprar una camioneta Chevrolet que les pareció perfecta, por 9.500 USD, en el concesionario Chevrolet de Santo Domingo.

El 31 de mayo hicimos la entrega oficial de la misma (archivo adjunto: foto26_ entrega camioneta en sede CAM; foto27_entrega camioneta en sede CAM), a la que asistieron la Hermana Julia (Didi), de Amurt-El, junto con otra hermana, dándonos las gracias repetidamente por la donación de la misma. Ese mismo día partieron con la camioneta hacia Haití.
Nos han quedado en mandar fotos de la misma haciendo las tareas para la cual nos la solicitaron, pero hasta la fecha no nos las han podido mandar. Apenas hay luz en la zona, y el acceso a internet es muy reducido, por lo que hay que comprender la situación.
INFORME ECONÓMICO:
El 29 de marzo llegaron desde CAM España a la cuenta aperturada en CAM Miami al efecto, dos transferencias por importes de 95.900 USD (para el proyecto con Progressio) y 10.500 USD (Amurt-El-compra de furgoneta). Total 106.400 USD.
En cuanto a Progressio, el importe total fue entregado mediante 2 cheques por importes de 47.950 USD cada uno, lo que hace el total de 95.900 USD.
La compra de la camioneta para Amurt-El se desglosa como sigue:
- 9,500 USD factura de compra concesionario
- 95 USD seguro obligatorio que hubo que contratar para poder comprar el vehículo
- TOTAL: 9.595 USD
El total gastado de los 106.400 ha sido de 105.495 USD, por lo que el saldo sobrante es de 905 USD (el real es de 910,71 USD a día de hoy por los intereses generados en las cuentas en USD). Este dinero propongo que se utilice para algo relacionado con el mismo proyecto de Haití y las Hermanas Carmelitas, o bien con la escuela-orfanato de Amurt-El. Puedo ponerme en contacto directo con ellos y que me den opciones.
También puede utilizarse para un pequeño proyecto social relacionado con cualquier otra cosa, o bien, puedo enviar el dinero sobrante a la cuenta que me digáis en España. Quedo a la espera de vuestra decisión al respecto.
VALORACIÓN FINAL:
Por mi parte, ha sido una satisfacción personal poder ayudar a llevar a buen fin el dinero recaudado por los Voluntarios CAM en España, y creo que se ha hecho lo mejor posible. En unos días tendréis la valoración oficial de Progressio, junto con todo el material audiovisual que nos van a aportar (más el elaborado por mí que os haré llegar en un CD), al igual que las fotos de la camioneta donada a Amurt-El en cuanto me las manden.
Espero haber cumplido las expectativas que pusisteis en mí, y que la información aportada haya sido la que esperabais.
Me pongo a vuestra disposición para lo que necesitéis, y os anuncio que a finales de septiembre o principios de octubre, si las fechas y la coordinación con Progressio lo permite, visitaré de nuevo la zona para ver el centro polivalente terminado, y comprobar sobre el terreno que los objetivos que las Hermanas tenían se han cumplido, y recoger directamente sobre el terreno otras posibles necesidades que en un futuro podamos ayudar a paliar mediante algún otro proyecto social.
En Santo Domingo, a 22 de julio de 2010.
Alejandro Pilar Valero
Director
0943-Oficina de Representación Santo Domingo
Informes adjuntos de Haití
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Convenio
Pregresió-CAM

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Distribución
mesas y sillas

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